Un poco de mí

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"Un quilombito lindo". Diecinueve años. Mambos y un par de cicatrices. Fobia al fracaso. Odio al chocolate. Amor por los libros (y la birra). Pero sobre todo, con un miedo particular al olvido; por eso escribo, "porque la memoria puede fallar pero lo escrito en este blog no falla, no se borra y no se pierde".

miércoles, 21 de marzo de 2012

Probar cuánto más podrás aguantar.

Hace tiempo que nadie sabe lo que pasa por mi cabeza. O al menos no lo han leído de mis manos. Si al menos pudiera decir con firme convicción que no hay ni una pizca de tristeza en lo que escribo. Es patético. No tener nada de qué hablar, solo historias tontas. Historias de esas que comienzan mal y terminan peor. Me encantaría decir que es el mejor momento de mi vida, que estoy empezando de cero. Que el amor sigue presente, latente en mi vida. Me gustaría poder gritar que estoy bien, que no necesito nada de nadie y que sola es mejor. Que ya no siento ese hueco sin fondo en mí. Ojalá pudiera decir que me siento cómoda donde estoy, que los perros me sonríen y el sol brilla sobre mí. Ojalá pudiera decir que el tiempo no está quemándome viva. Y el tiempo mata. Un paréntesis se adueñó de mi vida, un paréntesis trágico. No hay más nada. Desgracia infinita. Y pasa el tiempo y me quiero menos. Y pasa el tiempo y te extraño un poco más. Tiempo y puntos suspensivos.

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