Un poco de mí

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"Un quilombito lindo". Diecinueve años. Mambos y un par de cicatrices. Fobia al fracaso. Odio al chocolate. Amor por los libros (y la birra). Pero sobre todo, con un miedo particular al olvido; por eso escribo, "porque la memoria puede fallar pero lo escrito en este blog no falla, no se borra y no se pierde".

miércoles, 15 de febrero de 2012

Ayer.

Día de los enamorados, catorce de febrero de dos mil doce y yo sola. Mejor que nunca. Superando todo de a poco pero segura de mí, de lo que quiero. Un chico, del cual prefiero, por ahora, no decir el nombre me llamó cuando apenas éste día comenzaba. Para ser franca quería que lo hiciera (y hasta podría decir que estaba esperando ese llamado) pero no estaba segura de que lo iba a hacer. Cambiando de tema, el otro día me mareé en el entrenamiento. El físico no me responde como antes. De repente todo se puso de color rojo y flashes de luces se paseaban por doquier. Todo se nubló y los oídos se me taparon por completo. No hay sensación peor, créanme. Papá me controla mucho con las comidas, es algo que no tolero. Él dice que soñó que estaba internada y quiere que me alimente. Ema aprovechó un partido de River (mi equipo favorito de fútbol) y decidió darse el lujo de hablarme, como si nunca hubiese llorado por él, como si nada... No cambias más flaco, ya no. De más está decir que tiró comentarios innecesarios, ¿no? Lo conozco tanto, puedo leerle la mente a pesar de ya no verlo desde aquel diecinueve de diciembre de dos mil diez. Hoy vamos a ir a  comer afuera con papá, mamá y mi hermanita. Ya me duché y ahora estoy viendo qué voy a ponerme. Espero que ustedes la pasen igual o mejor que yo, un beso.

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