Un poco de mí

Mi foto
"Un quilombito lindo". Diecinueve años. Mambos y un par de cicatrices. Fobia al fracaso. Odio al chocolate. Amor por los libros (y la birra). Pero sobre todo, con un miedo particular al olvido; por eso escribo, "porque la memoria puede fallar pero lo escrito en este blog no falla, no se borra y no se pierde".

martes, 10 de enero de 2012

Si hay algo que me molesta es ver cómo mi mamá se esconde atrás de la puerta para leer lo que pongo. Me saca, lo detesto por completo. ¿Con qué necesidad a ver? ¿Para qué querés leer mis cosas si según vos son "taradeces"? Me enfermás. Te juro que me enfermás mamá. Dejame encerrarme acá, en mi mundo. Dejame por lo menos escribir lo que se me ocurra ya que para vos todo lo que hago está mal. Si hay algo que me decepciona es ver cómo mis viejos tienen esa maldita manía de observar primero qué van a pensar los demás. "Porque si hacés esto..." "Porque si lo dejás de hacer...". No, no, basta. Basta. Estoy cansada. Quiero que acepten mis gustos de una vez. Quiero que me dejen hacer esas cosas que tanto quise y que por miedo a los comentario de los demás no me dejaron. Acepten que me quiero tatuar, que si no fuera por taekwondo me haría un piercing, que les guste o no me voy a hacer una rasta. Y que acepten que me gustan las minas también, aunque no lo sepan (aún). Gracias por leerme, en serio, me hace bien. 

1 comentario:

Anónimo dijo...

Pienso que no te tiene que importar lo que piensen los demás, tenes que hacer tu vida. Al que le guste bien y al que no también.