Un poco de mí

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"Un quilombito lindo". Diecinueve años. Mambos y un par de cicatrices. Fobia al fracaso. Odio al chocolate. Amor por los libros (y la birra). Pero sobre todo, con un miedo particular al olvido; por eso escribo, "porque la memoria puede fallar pero lo escrito en este blog no falla, no se borra y no se pierde".

martes, 3 de enero de 2012

Lo que tanto esperé...

Estoy escuchando hablar a papá sobre su infidelidad. Me siento tan bien y al mismo tiempo no puedo evitar que las lágrimas salgan. Se dio cuenta, por fin se dio cuenta. O capaz siempre lo supo pero se calló por culpa, por vergüenza. "Yo a Agustina sé que le cambié la vida con la cagada que me mandé. Ella antes era una nena que salía, se sentaba en la vereda con nosotros, ahora vive encerrada. Le cambié todo. Me arrepiento tanto..." Y tiene razón, vos tenés la culpa papá. VOS. Por fin te das cuenta que me cagaste la infancia. Luego de seis años tengo el honor de escuchar esto de tu boca. Gracias por darte cuenta. La gente no cambia porque sí, nunca cambia por que sí...

31/12/10

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